Año de publicación: 2012
Editorial: Periférica
Páginas: 182
Valoración: imprescindible
Esta maravillosa novela llegó en forma de regalo de las manos de un amigo con un gusto excelente.
Christopher Morley cuenta cómo se transforma una mujer ama de casa y granjera, en empresaria cultural.
Sí amigos, en estos tiempos del «me too» y del feminismo radical en el que parece que nadie ha sido feminista con anterioridad, resulta que sí, que hay libros protagonizados por mujeres en los que desafían los roles establecidos. Y nada menos que en 1917 que es la fecha en que se publica en Estados Unidos por primera vez esta novela.
Porelamordediosbendito!!!!, estaréis pensando todos vosotros.
Pero es que va mucho más allá. Morley, a pesar de ser hombre, que dirían las feministas de ahora, realiza todo un alegato/denuncia en favor de las mujeres incluyendo un prólogo dirigido a su editor, en el que anuncia que la verdadera autora de la novela es la señorita Helen McGill (protagonista de la narración). Es un juego literario pero que en mi opinión, pone más de relieve el hecho de la dificultad para publicar de una mujer en un mundo de hombres.
Feminismos y luchas de género aparte, la historia que se cuenta es divertidísima, tierna, romántica, aventurera y te hace pasar un rato estupendo dejándote con la crisis de fin de libro más terrible que puedas experimentar. Sus casi 200 páginas se pasan en un suspiro.