
Si algo se puede decir de las dos obras que he leído de este autor es que son historias bonitas. Y además están bien narradas.
Pero son de esas historias emotivas pero sin noñerías y con la seguridad de que van a terminar bien (espero que eso no cambie en el resto de libros). Son como grandes cuentos.
Es que no hay nada que me produzca más desazón que cuando al final de una novela en la que le has cogido cariño a los protas, de repente y sin venir a cuento, se los cargan de alguna u otra manera dejándome catacroker y sin libro. En la desolación más absoluta.
Eso no pasa con Alejandro Palomas. Tiene consideración con los pobres lectores.
Otra de las cosas que más me gusta, es la edad de los protagonistas. Tienen una edad provecta, que por lo general les haría ser como mucho un personaje secundario, pero que Alejandro Palomas elige como protagonistas. Porque son interesantes, porque son vitales y porque tienen cosas que contar y vida por vivir.
Me parece un punto de vista muy interesante y muy poco explotado en las narrativas. Un libro muy interesante con personajes profundos, cada uno con su pasado y con futuro.
Año de publicación: 2021
Editorial: Destino
Páginas: 395
Valoración: recomendable
Resumen de la editorial
Una emocionante y emotiva historia sobre la importancia de perseguir nuestros sueños
Jon, cuidador de elefantes en el zoo, y Edith, viuda que vive con sus once gatos, son los únicos habitantes de una aldea abandonada. Vecinos solitarios primero y ahora buenos amigos, no imaginan que la noche en que la veleta del viejo campanario gira sobre sí misma, el ojo del tiempo se posa sobre la aldea y la vida de ambos está a punto de girar con ella.
La llegada de la primavera trae consigo una inesperada decisión por parte de la dirección del zoo, a la que se suma un perturbador anuncio: el Ayuntamiento al que pertenece la aldea restaurará la casona en ruinas del lago para convertirla en hotel rural. La doble noticia cambiará de golpe las vidas de Jon y Edith, empujándolos a dar un paso hasta entonces tímidamente contemplado.
La amistad entre Jon y una callada elefanta llamada Susi, la relación entre Edith y su hija Violeta, desencontradas durante décadas, y una hora de la noche—«la hora trémula»—en la que pasa todo y todo queda conforman Un país con tu nombre: una historia sobre el amor en mayúsculas, la honestidad con los propios sueños y sobre la libertad llevada a su expresión más pura.
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