
Primera novela que leo de esta autora y puede que sea la última.
Relato que más parece una obra de teatro que novela, se sitúa en una habitación de hotel en la que se reúnen varias personas de la misma familia antes de salir a cenar y continúa en el restaurante.
Recuerda un poco a una cena de Nochebuena en familia mal avenida, en la que sobrevuelan los dardos de lado a lado de la mesa, con comentarios que el espectador ajeno al pasado familiar no comprende.
Y así me he sentido durante toda la lectura, totalmente out de los malos rollos familiares y pensando que si ya te resulta incómodo cuando es tu propia familia, imagínate en familia ajena.
Es verdad que será mérito de la autora conseguir hacer a la protagonista tan odiosa y trasladar esa tensión al lector. Pero agradable no es, desde luego.
Año de publicación: 2025
Editorial: Sextopiso
Páginas: 202
Valoración: ni fu ni fa
Resumen de la editorial
Antes de embarcarse en su enésimo viaje de placer, esta vez a África, Laura Maldonada, una bella y autoritaria mujer que ronda los cincuenta años, y su marido, Desmond, esperan en la habitación de un hotel de Nueva York con un whisky en la mano la llegada de sus tres invitados, a los que no ven desde hace tiempo: Clara Hansen, la tímida y frágil hija que Laura tuvo de su primer y tormentoso matrimonio; Carlos Maldonada, el excéntrico e inquieto hermano de Laura; y Peter Rice, editor y amigo de la familia. Pero lo que empieza como un alegre encuentro para despedir a la pareja pronto se convierte en una amarga y angustiosa disputa familiar. A lo largo de la velada –que arranca en la habitación del hotel y continúa en el restaurante de lujo donde cenan–, todos ellos van a descubrir, entre fascinados y aterro rizados, el vínculo de odio que los mantiene morbosamente unidos a los demás. El punto álgido del encuentro llegará cuando Laura revele el dramático secreto que lleva ocultando toda la noche, y que los forzará a un cruel y definitivo enfrentamiento.
Paula Fox manifiesta una vez más en Los hijos de la viuda su innegable habilidad para contar historias y su asombrosa capacidad para diseccionar las relaciones humanas y mostrarlas tal como son y no como creemos que deberían ser. Una novela contenida y feroz, tan intensa como celebrada. Una obra maestra de la tensión doméstica.
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